Qué dice la Biblia sobre la gratitud

Qué dice la Biblia

Volvió uno de diez

El asunto tiene dos caras y las dos escuecen: la gente por la que lo haces todo y no dice ni gracias; y ese descubrimiento incómodo, si te miras despacio, de que tú tampoco las dices tanto. La Biblia tiene una escena breve que retrata las dos caras a la vez, con cifra exacta incluida.

Diez leprosos le salieron al encuentro a Jesús (parados de lejos, que la enfermedad de entonces obligaba a vivir apartado de todo) y gritaron pidiendo compasión. Él los mandó a los sacerdotes, que era el trámite de la época para volver a la vida pública, y el milagro tiene una hechura curiosa: mientras iban, fueron limpiados (Lucas 17:12-14). Diez sanados, de la enfermedad y del destierro. Volvió a dar las gracias uno. Y el texto apunta el detalle con intención: era samaritano, el extranjero del que nadie esperaba nada (Lucas 17:15-16).

La pregunta de Jesús se quedó flotando, y sigue ahí: ¿no eran diez los limpiados? ¿Y los nueve dónde están? (Lucas 17:17). Fíjate en que no cae ningún castigo: la pregunta se queda abierta, que es peor. Y entiende a los nueve, porque los nueve somos nosotros: no eran malvados: tenían prisa por estrenar la vida nueva. La gratitud casi siempre pierde contra la prisa. Uno de diez no era una estadística de entonces: es la de siempre.

El final guarda la clave: al que volvió le dijo «tu fe te ha sanado» (Lucas 17:19). Los diez quedaron limpios por igual; solo uno se llevó algo más, y fue el único que cerró el círculo. Ahí está el mecanismo: agradecer no cambia lo recibido: cambia al que lo agradece, que pasa de consumidor de milagros a testigo de ellos. Dos encargos, uno por cara: sé el décimo: vuelve, di el gracias completo, con nombre y motivo, que el genérico no cuenta. Y cuando des sin que nadie vuelva, recuerda la proporción de la casa: uno de diez. Haz las cosas por el que vuelve. Y no dejes de hacerlas por los nueve.

«Sanaron diez; volvió uno. La gratitud no cambia lo recibido: cambia al que la da. Y si das: no pares por culpa de los nueve.»
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