Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad
La homosexualidad: lo que está escrito, y lo que no
Casi nadie busca esto por curiosidad. Se busca porque va de uno mismo, o de un hijo, o de una discusión en la que alguien ha sacado la Biblia. Así que vamos a hacer lo que hace una biblioteca: enseñarte qué hay escrito, dónde, qué no hay, y cómo se ha leído. Con el mayor cuidado, porque detrás de esta pregunta siempre hay una persona. Lo que no vas a encontrar aquí es un veredicto sobre nadie.
Lo que hay. En la ley de Israel, Levítico 18 dice: no te acostarás con varón como con mujer; y el capítulo 20 lo repite con una pena de muerte que ese mismo capítulo aplica también al adulterio. En el Nuevo Testamento, Pablo, en Romanos 1, habla de hombres y mujeres que dejan «el uso natural», y lo cuenta entre las señales de un mundo que le ha dado la espalda a Dios. Y en dos listas suyas, 1 Corintios 6 y 1 Timoteo 1, aparecen dos palabras griegas poco frecuentes que cada traducción resuelve a su manera; nuestra edición pone «los que se echan con varones» y «sodomitas». Eso es todo: un puñado de líneas. Sería deshonesto decirte que no están. Y también lo sería dejarte creer que son medio libro.
Lo que no hay. En los cuatro evangelios, Jesús no dice una palabra sobre esto; de otros asuntos, como el dinero o juzgar a los demás, habla sin parar. La historia de Sodoma, Génesis 19, cuenta un intento de violación en grupo contra unos huéspedes, y cuando el profeta Ezequiel hace la lista de lo que hundió a la ciudad, lo que nombra es soberbia, hartura, ociosidad y no haber tendido la mano al pobre. Ezequiel 16. Y falta algo más de fondo: los textos hablan de actos. La idea de orientación, alguien que no ha elegido a quién quiere, o la de dos personas adultas que comparten la vida, es moderna, y el libro no la tenía delante.
Cómo se lee, y aquí hay que ser limpios. Durante casi toda la historia, y hoy en muchas iglesias, esas líneas se han leído como una norma que sigue en pie, y quien las lee así suele hacerlo porque se toma el texto en serio, no por odio. Otros lectores, igual de creyentes y de estudiosos, señalan que el mismo Levítico prohíbe, en páginas vecinas, vestir tejidos mezclados y comer marisco, que nadie guarda hoy ese código línea a línea, y que Pablo escribía sobre lo que veía en su mundo, no sobre lo que tú tienes delante. Hay gente seria en los dos lados. Esta casa no va a fingir que el debate está cerrado, ni lo va a cerrar por ti.
Lo que no está en debate es cómo se trata a la persona, y ahí el libro no deja resquicio. Justo después de la lista de Romanos 1, la frase siguiente de Pablo es una trampa para el que venía asintiendo: por lo cual no tienes excusa, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo. Romanos 2. No juzguéis, para que no seáis juzgados; la viga y la paja. Mateo 7. Y cuando a Jesús le pusieron delante a una persona para que la condenara, acabó a solas con ella, porque nadie pudo tirar la primera piedra. Juan 8. Si has venido a por munición contra alguien, el libro te la quita de las manos en el versículo siguiente.
El mecanismo, que sirve creas lo que creas: cuando a Jesús le preguntan cuál es el mandamiento más grande, contesta con dos, amar a Dios y amar al prójimo como a ti mismo, y añade que de esos dos dependen toda la ley y los profetas. Mateo 22. Es una regla de lectura: cualquier forma de leer el resto que te lleve a despreciar a alguien, o a despreciarte a ti, está leyendo mal. El libro tiene un puñado de líneas sobre esto y cientos sobre cómo se trata al que tienes delante. El orden importa.
Así que, si va de ti: en ninguna página dice que valgas menos, y el primer capítulo dice que toda persona está hecha a imagen de Dios, sin nota al pie. Si va de tu hijo o de tu hija: es la misma persona que ayer, y si te lo ha contado es porque se fía de ti; eso es lo que ahora toca cuidar. Si va de una discusión: lleva los textos enteros, con el versículo de después. Y si esto te está costando la salud, en tu casa o en tu iglesia, no lo cargues a solas: el 024, gratis y a cualquier hora. Hay más contexto en «qué dice la Biblia sobre el sexo».
Esto es Vínculos.